Etiquetas

, , , , , , , , , , ,

Después del éxito internacional de ‘The Artist’, el cine francés ha vuelto a ser noticia por el estreno en Europa del film de los directos Olivier Nakache y Eric Toledano, ‘Intouchables’ (AKA ‘Intocable’).

La película, basada en un hecho real, trata sobre la relación que se establece entre un multimillonario tetrapléjico y su nuevo cuidador, un joven de descendencia africana con una ausencia clara de todo tipo de compasión hacia el enfermo. La trama, que a priori se podría categorizar de facilona, puesto que trata temas tan peliguados como diferencia de clases, integración social, discapacidad física y racismo; no cae en el recurso fácil, como las situaciones lacrimógenas previsibles.

Más bien se caracteriza por un humor negro tan recurrente como la fantástica ‘Little Miss Sunshine’ (Jonathan Dayton y Valerie Faris 2006), en donde se friboliza sobre temas tabú y se les da una vuelta de tuerca para que suenen a broma. Por supuesto, existen las escenas emotivas pero tratadas con naturalidad y sin querer caer en tópicos sentimentaloides.

François Cluzet (Philippe), convence en su papel de disminuido físico, encarnando a un personaje con una personalidad digna de ser admirada, positivo, bromista y fuerte pese a las circunstancias de su vida. Omar Sy (Driss) es el ‘desalmado’ chico que accede a cuidarlo y quién provocará un cambio sustancial en la vida de ambos.

Una película bien ejecutada con un gran guión como protagonista que habla sobre valores y sentimientos humanos recurriendo al optimismo, la sinceridad, el humor y las relaciones humanas.

Lo mejor: El guión y sus personajes principales, así como los actores que los interpretan.
Lo peor: la falta de información acerca de la vida personal de Driss, que hace que no se acabe de entender porqué deja el puesto de trabajo.
La escena: cuando Driss vierte té caliente encima de las piernas de Philippe para ver si siente algo.
El momento: cuando Driss busca compañía femenina para ambos.
La frase: ‘Magnífica escena: aguantar cuatro horas de función y encima en alemán’ (Driss refiriéndose a la opera que ambos están viendo).

Anuncios