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Once eran las estatuillas a las que la pasada madrugada (hora española) optaba el último y aclamado film de Scorsese, ‘Hugo’ (AKA ‘La invención de Hugo’), entre ellas las de mejor película, mejor fotografía y mejor director. Su competencia directa, también era otro tributo al cine, ‘The Artist’, ya premiada en multitud de festivales y certámenes, era la favorita y así lo demostró siendo la auténtica vencedora de la gala.

Pero mientras que el film de Hazaniviscus rinde tributo al cine clásico americano, en el de Scorsese se habla sobre el cine europeo y uno de sus pioneros, George Mèliés. La historia arranca en una estación de trenes de París, donde un niño huérfano, Hugo, trabaja dando cuerda a los relojes pasando desapercibido entre viajeros y comerciantes.

Hugo (Asa Butterfield) busca la respuesta al porqué de un caprichoso destino que lo ha dejado huérfano. Y en su búsqueda se verá envuelto en una aventura que hará las delicias de cualquier buen cinéfilo, al explicar la historia del famoso (y real) mago/cineasta que triunfó en los primeros años del cine.

Ben Kingsley es el encargado de interpretar a Mèliés, que ahora trabaja en una juguetería huyendo de un pasado mejor que desea olvidar. Pero la insistencia de Hugo por averiguar su destino, hará que los recuerdos florezcan de nuevo.

La interpretación de Asa Butterfield es sumamente entrañable, una mezcla de inocencia perdida e ilusión, rodeado por los recuerdos de su padre y con un terco afán por arreglar una ‘máquina estropeada’. La historia rebosa inocencia, ilusión, tesón y esperanza. Es realmente entrañable, como un cuento de niños.

Lo mejor: la fotografía y ambientación de toda la película, mezcla de realidad añeja y cuento de niños.
Lo peor: inecesariamente larga en más de una escena.
El plano: el ‘supertravelling’ con el que comienza la película, desde el planeo aéreo de París hasta el reloj de la estación.
El momento: cuando el autómata dibuja la famosa imagen de ‘Viaje a la luna'(1902, Mèliés), con un cohete incrustado en la cara de la luna.
El guiño: el gran reloj protagonista en toda la película. Y la escena en la que Hugo cuelga de él; que recuerdan a ‘El hombre Mosca’, con Harold Lloyd.
La escena: el flashback que escenifica la vida de Mèliés, con imágenes de sus películas.
La frase: ‘Gracias por haberme llevado al cine, ha sido un regalo’. (Isabel a Hugo)

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